Escarlatina infantil

La escarlatina es una enfermedad infantil, aunque como podéis ver en https://escarlatina.win/ lo cierto es que a veces también aparece en adultos a pesar de que lo normal es que la padezcan los niños en edades tempranas.

escarlatina en niños

Síntomas de la escarlatina infantil

La escarlatina en los niños tiene varios síntomas, pero desde luego el que hace saltar las alarmas es el enrojecimiento de la piel.

El niño comienza a tener la piel roja, con una erupción que comienza en la cara y que va bajando poco a poco hasta cubrir una buena parte del cuerpo.

Este enrojecimiento provoca que al tacto la piel de los pequeños parezca una lija, además de concentrarse sobre todo en aquellas zonas en las que la piel forma pliegues, como por ejemplo en las axilas.

Ni qué decir tiene que este enrojecimiento es molesto y como curiosidad deciros que aunque el niño esté cubierto de esta piel enrojecida la nariz siempre queda libre, lo que hace que enseguida el médico sepa ante que enfermedad se encuentra.

Aunque el enrojecimiento es el síntoma más característico no es el único, ya que antes de que se produzca el niño tiene fiebre que se presenta de repente y un dolor de garganta bastante fuerte.

Otro de los síntomas es el cambio  en el color de la lengua, que presenta una tonalidad rojiza que se parece a las de las fresas maduras.

Tratamiento de la escarlatina infantil

Aunque es una enfermedad “escandalosa” debido al enrojecimiento de la piel del que os hablaba antes, por suerte el tratamiento es sencillo y efectivo.

escarlatina en los niños

Lo único que hay que hacer es dar al niño antibióticos, siempre recetados por el pediatra, durante alrededor de diez días para que la bacteria que produce la escarlatina muera.

De hecho, el tratamiento es tan efectivo que más o menos un día después de iniciarlo el niño ya no contagia la enfermedad, un contagio del que hablamos a continuación.

¿Cómo se contagia la escarlatina en niños y cómo evitar el contagio?

El contagio se produce por la saliva. Los niños pequeños suelen chupar lapiceros, pinturas y casi todo lo que tienen a su alcance, además de estornudar los unos al lado de los otros, compartir cubiertos, etc.

Esto hace que cuando un niño sufre la enfermedad casi todos los que hay a su alrededor la sufran  los pocos días.

Evitar el contagio es complicado, pero una vez que el niño está diagnosticado hay que sacarlo del colegio/guardería de inmediato y comenzar el tratamiento con antibiótico.

Este tratamiento es el evitará que el niño contagie a otros, aunque como he dicho antes es muy complicado que varios compañeros del niño no sufran la escarlatina.

Como recomendación, deciros que si sabéis que un compañero de vuestro hijo la tiene lo mejor es que habléis de inmediato con su pediatra que os dirá que hacer en esta situación, que puede ser desde no hacer nada a comenzar el tratamiento, algo que siempre hay que dejar a criterio del profesional, ya que los antibióticos tienen efectos secundarios y su ingesta sin control crea resistencias.