El aceite de rosa mosqueta para cuidar tu piel

A diario, nuestra piel sufre decenas de agresiones. Un ejemplo actual, debido a que estamos casi en verano, es el Sol, el cual puede crear quemaduras muy dolorosas y que dañan mucho la piel.

escaramujo

La contaminación de las ciudades también afecta a la calidad de nuestra piel, que además puede sufrir otros problemas como las cicatrices debido a heridas o las estrías, que suelen salir por el sobrepeso o a las mujeres embarazadas.

Por suerte, el aceite de rosa mosqueta es una solución para todos estos problemas, que en unos casos los eliminará por completo y en otros los atenuará, como pasa con las cicatrices.

Una vez hecha esta pequeña introducción, vamos a ver algunos datos sobre este aceite casi milagroso.

¿De dónde viene el aceite de rosa mosqueta?

El aceite de rosa mosqueta viene de una planta, por lo tanto es un aceite vegetal, que aunque es originaria de Europa, ahora mismo se cultiva sobre todo en América Latina, en la zona de Chile.

aceite de rosa mosqueta

En Europa se cultiva sobre todo en el Reino Unido, aunque estoy seguro de que muchos de vosotros conoce la planta, pues es lo que conocemos como escaramujo, que a veces tomamos en infusión.

El aceite, en concreto, viene de prensar las semillas de sus frutos, que son rojos y de pequeño tamaño. En otoño se pueden ver en zonas de bosque de buena parte de Europa.

¿Qué beneficios tiene este aceite?

El aceite de rosa mosqueta se usa en cosmética debido a sus propiedades, tanto para la capa externa de la piel como para la capa interna.

De este modo, se considera a la rosa mosqueta como uno de los productos contra el envejecimiento más potente de la naturaleza, por lo que se puede usar como sustitutivo de cremas muy caras.

Su fama se debe sobre todo a que es el producto adecuado para reparar estrías y cicatrices, pues cuando nos lo ponemos en la piel penetra hasta capas profundas ayudando a generar colágeno y elastina, dos componentes imprescindibles para tener una piel lisa y sin marcas.