Consejos para viajar estando embarazada

Si usted no tiene contraindicaciones médicas que le impidan viajar, puede hacerlo tranquilamente en el embarazo. Si sigue unos sencillos consejos, será capaz de viajar sin problemas. Sólo tome las precauciones necesarias para asegurar que el viaje sea lo más agradable posible, tanto para usted como para su futuro hijo.

viajar embarazada

Hay que comenzar por hacer el equipaje, evitando los excesos y lo “innecesario”. Aunque el concepto de “esencial” es vago para la mayoría de las mujeres, lo mejor es ponerlo en práctica. El objetivo es no llevar un equipaje muy pesado y lo mejor es que compre una maleta con ruedas, con la que no tendrá que hacer esfuerzo físico a la hora de transportarla (sólo a la hora de cargarla y en ese caso puede pedir ayuda)

Lo mejor es que se tome los viajes con tranquilidad y evite el estrés. Para eso lo mejor es preparar de antemano los posibles contratiempos que se producen cuando vamos de viaje: cancelación de vuelos, pérdida de equipaje, una rueda pinchada , una enorme cola para un taxi…

No olvide su botella de agua. Puede pensar que una botella de agua se puede adquirir en cualquier esquina, pero no siempre es así. Si viaja en avión, aun sabiendo que hay agua a bordo, lo mejor es llevar su botella.

Es probable que la comida no pueda hacerse a las horas adecuadas en el día de su viaje. Lleve algo ligero, algo para picar. Un pedazo de fruta, algunas galletas integrales o una barra de cereales, por ejemplo encajan fácilmente en el bolso o equipaje de mano y podría evitar que pasase hambre durante los desplazamientos.

Vista y póngase ropa y zapatos cómodos sobre todo en los últimos meses del embarazo. No hay que olvidar que los pies se suelen hinchar y no querrá llevar zapatos estrechos con los pies hinchados.

Si viaja en coche, pare con frecuencia, ya sea para ir al baño (no debe esperar hasta el último minuto), ya sea para estirar las piernas y caminar un poco. No esté más de dos horas sin parar, aunque en su estado lo mejor es hacerlo cada hora y media o incluso cada hora si se tiene ocasión.

Si el viaje es por avión o por tren, levántese con frecuencia y pasee por el pasillo para evitar la hinchazón de las piernas y los pies.

Infórmese en la línea aérea que utilizará sobre posibles requisitos para viajes aéreos. La mayoría de las compañías aéreas permiten viajar hasta la semana 36 de embarazo, pero sólo si el embarazo no es de alto riesgo y si no se esperan complicaciones.

Generalmente, se requiere una declaración del médico a partir de la semana número 28 para certificar que el embarazo no tiene complicaciones, certificación que la línea aérea le puede pedir para dejarle viajar.